EL CONTRAMOLDE. OJOS QUE NO VEN CORAZON QUE NO SIENTE

En los cascos provistos de contramolde interior es más fácil comprobar el estado del laminado y los refuerzos. Teóricamente, el contramolde sirve de refuerzo ya que está pegado al casco exterior y actúa como estructura complementaria. Sin embargo, ni en el momento de la construcción es posible asegurar la adhesión total de las dos pieles. Con el paso del tiempo, la duda es mayor. Una forma de comprobar esto es navegar en el barco con mar movida: los crujidos y ruidos del casco indicarán lo pegado que está el contramolde.

La reja de refuerzos de los fondos es a veces más explícita, pues sufre los esfuerzos transmitidos por la orza. En ella se pueden observar grietas, cuya mayor o menor extensión dará una idea de la magnitud del movimiento.

El contramolde va pegado al casco y sirve de estructura de refuerzo. Sin embargo, no es fácil asegurar un contacto y una perfecta solidaridad entre ambas piezas. Muchos astilleros usan contramoldes con perforaciones en la zona de fondos, lo cual les ayuda a comprobar y mejorar la adherencia

Dicha reja reparte el peso y los cabeceos del lastre sobre una porción del fondo, ya que a ella van aplicados los pernos. Si está despegada no reparte y hace sufrir una zona muy localizada del casco. Cuando falta refuerzo en la zona de la quilla, el casco tiende a mostrar curvas cóncavas en esa zona al colgar de una grúa.